En este momento estás viendo ATG Geostop: la caja autónoma que se instala sin electricista
ATG BOX NOIR

ATG Geostop: la caja autónoma que se instala sin electricista

Existen muros que uno querría tratar, pero donde no hay ninguna toma de corriente disponible: una segunda residencia cerrada la mitad del año, una capilla, un local técnico, una habitación sin conexión permanente. Para estas situaciones Humidistop ha diseñado el ATG Geostop, una caja cilíndrica totalmente autónoma, destinada a tratar la humedad por capilaridad sin electricidad, sin batería y sin mantenimiento. Cuando hay una toma de tierra accesible, Humidistop recomienda de forma prioritaria su gama ATE. Cuando esa conexión no es viable, el ATG toma el relevo con la misma finalidad: bloquear el ascenso del agua en los muros.

ATG Geostop

Un procedimiento geomagnético pasivo, sin ninguna onda emitida

El principio es más sencillo de lo que parece. El aparato capta los campos magnéticos naturales presentes en el edificio y devuelve un contracampo desfasado que bloquea el ascenso capilar del agua. Una vez bloqueado ese ascenso, los muros se secan por evaporación natural, de forma progresiva, a su propio ritmo.

La tecnología es pasiva en sentido estricto. La caja está compuesta únicamente por circuitos pasivos: no contiene ningún elemento electrónico activo y no difunde ninguna onda electromagnética. Un punto que tranquiliza, en particular allí donde viven niños o animales, ya que el aparato no presenta ninguna molestia para la salud de las personas, los animales y las plantas. Sin cable, sin consumo, sin piezas que reemplazar, sin mantenimiento que programar.

ATG Geostop: las etapas de instalación que hay que respetar

La colocación es rápida y no exige ni perforaciones ni obras, pero obedece a un procedimiento preciso. El respeto de estas etapas condiciona el buen funcionamiento del aparato.

  1. Fijar la caja en un muro de carga, a una altura comprendida entre 1,50 m y 2 m del suelo.
  2. Respetar una distancia mínima de 1,50 m de cualquier fuente eléctrica, con la excepción de los enchufes de pared.
  3. Orientar el aparato hacia el norte, con ayuda de una brújula o de una aplicación de brújula en el móvil.
  4. Limpiar el muro y comprobar que la superficie está limpia y plana.
  5. Fijarlo sólidamente con una cinta adhesiva de doble cara potente o una cola adecuada, sin ninguna perforación.
  6. Una vez colocado, no volver a desplazar el aparato.
  7. Comprobar que el alcance del modelo cubre bien la zona a tratar, verificando la diagonal máxima de la vivienda.

No hace falta ninguna conexión eléctrica, y tampoco ningún electricista. Eso es lo que hace la solución accesible allí donde hacer intervenir a un profesional sería toda una odisea.

Qué modelo para qué edificio

La gama se declina en tres alcances, expresados en diámetro de acción a partir del punto de colocación. El ATG LC15 cubre 15 m de diámetro. El ATG LC30 cubre 30 m de diámetro. El ATG MAX, el más potente, cubre 60 m de diámetro, es decir un radio de 30 m. El razonamiento es geométrico: mida la diagonal máxima de la zona a tratar y asegúrese de que entra en el diámetro de acción del modelo elegido.

Esta autonomía explica el perfil de los edificios afectados: segundas residencias, edificios públicos, edificios agrícolas, locales técnicos o protegidos, habitaciones sin enchufe, emplazamientos sin conexión eléctrica permanente. El procedimiento ha sido identificado incluso a nivel institucional, ya que el Ministerio de las Fuerzas Armadas francés destacó la solución ATG Geostop en su solicitud para el Hôpital Bégin. Ayuntamientos e iglesias figuran también entre los edificios equipados por Humidistop, en Buzy, Bardos, Guiche, Labastidette o Ponsonnas.

Después de la colocación: un secado progresivo

Una vez fijada y orientada la caja, ya no hay nada que hacer: el aparato trabaja de forma continua, sin alimentación ni ajustes. Al quedar bloqueada la humedad por capilaridad, el agua contenida en la mampostería se evacua por evaporación y el muro se seca progresivamente. Los resultados son generalmente visibles entre 18 a 24 meses, según las particularidades del edificio y el respeto de las recomendaciones.

Estas recomendaciones merecen seguirse al pie de la letra, porque favorecen el secado. Se aconseja retirar los revocos filmógenos en la base de los muros, que atrapan la humedad en lugar de dejarla evaporarse, ventilar correctamente la vivienda, restaurar después los muros con revocos minerales antisales, y colocar un drenaje en caso de infiltración lateral. Los aparatos Humidistop están especializados en la humedad por capilaridad: es en ese fenómeno preciso donde concentran su acción.

¿La caja exige mantenimiento o sustitución de piezas?

No. Funciona sin electricidad, sin batería y sin mantenimiento, porque está compuesta únicamente por circuitos pasivos. Una vez fijada al muro según el procedimiento, ya no necesita ser tocada, y sigue cubierta por la garantía del fabricante de 10 años.

¿Se puede instalar uno mismo un ATG Geostop?

Sí, siempre que se respeten las siete etapas. Lo esencial se resume en tres puntos: un muro de carga, una altura comprendida entre 1,50 m y 2 m del suelo, y una orientación hacia el norte verificada con brújula. La fijación se realiza con adhesivo de doble cara potente o cola adecuada, sin la menor perforación.

ATG Geostop: una caja autónoma, diseñada y fabricada en Francia

Cuando hay una toma de tierra disponible, la gama ATE sigue siendo la recomendación prioritaria de Humidistop. En cuanto la conexión no es posible, el ATG aporta una respuesta coherente: una caja pasiva, sin onda emitida, sin consumo, diseñada y fabricada en Francia en una fábrica certificada ISO 9001, con garantía de 10 años, vendida a precio directo de fábrica sin intermediarios, con posibilidad de pago en 3 o 4 plazos sin recargo.

¿Duda sobre el alcance que debe elegir? Envíe algunas fotos de sus muros para ser orientado gratuitamente, y después elija su aparato con pleno conocimiento de causa.