Pared húmeda en la parte baja: por qué no conviene pintar demasiado rápido.
Una pared húmeda en la parte baja suele provocar la necesidad de actuar de inmediato. La pintura se abomba, el revestimiento se deshace, los rodapiés se deforman y las marcas se hacen visibles en la habitación. Sin embargo, pintar directamente sobre un soporte húmedo es uno de los errores más frecuentes.
Una pintura nueva puede dar un aspecto limpio durante unas semanas. Después, si la humedad sigue subiendo o atravesando el muro, los mismos defectos vuelven. La pintura puede formar ampollas, el revestimiento puede desprenderse y pueden aparecer depósitos de sales.
Causas posibles de una pared húmeda en la parte inferior.
Una pared húmeda en la parte baja puede tener varios orígenes. La humedad por capilaridad es frecuente cuando el agua del terreno asciende por los materiales porosos. Este fenómeno afecta a menudo a muros antiguos, muros de piedra, plantas bajas y estancias en contacto con el suelo.
Una infiltración también puede crear humedad en la parte baja del muro. Puede venir de un nivel exterior del terreno demasiado alto, de un defecto de impermeabilización, de una grieta o de agua que escurre contra la fachada. Una mala ventilación también puede agravar la sensación de humedad, especialmente si el muro seca mal.
¿Por qué no se mantiene la pintura?
La pintura se adhiere mal cuando el soporte contiene demasiada humedad. El agua intenta evaporarse y crea presión bajo la película de pintura. Las sales minerales presentes en el muro también pueden migrar hacia la superficie y empujar los acabados.
El problema es aún mayor con pinturas o revestimientos demasiado cerrados. Bloquean la evaporación y atrapan la humedad dentro del muro. A corto plazo, el resultado puede parecer limpio. A medio plazo, los daños suelen volver con más fuerza.
¿Qué comprobar antes de pintar?
Antes de pintar, hay que observar la altura de las marcas, su localización y su evolución. Las marcas regulares en la parte baja pueden hacer pensar en humedad por capilaridad. Las marcas localizadas cerca de una esquina, de una fachada expuesta o de un punto de agua pueden indicar una infiltración o una fuga.
También hay que comprobar la ventilación de la estancia. Una habitación mal ventilada puede ralentizar mucho el secado del muro. Durante una reforma, conviene evitar revestimientos impermeables mientras el soporte no haya recuperado un nivel de humedad aceptable.
Errores que conviene evitar.
El primer error consiste en pintar sin tratar la causa. El segundo consiste en utilizar una pintura demasiado impermeable para ocultar las marcas. El tercero consiste en colocar un trasdosado o un revestimiento delante del muro húmedo sin resolver el problema. Esto puede ocultar los síntomas, pero la humedad permanece detrás.
También hay que evitar confundir todas las formas de humedad. Una solución contra la humedad por capilaridad no trata una fuga activa, una infiltración importante o un daño por agua. Cada causa requiere una respuesta adecuada.
¿Qué solución elegir cuando la causa es la humedad por capilaridad?
Cuando los síntomas corresponden a humedad por capilaridad, Humidité Conseil propone aparatos ATE y ATG para acompañar el secado de los muros. El ATE se recomienda en prioridad cuando el edificio permite una instalación conectada a una toma eléctrica.
El aparato ATE debe instalarse únicamente sobre un muro de carga húmedo, en la parte baja del muro. Nunca debe instalarse sobre un tabique, sobre pladur o sobre un trasdosado. Esta regla de instalación es esencial para respetar el funcionamiento previsto del aparato.
El ATG puede considerarse cuando la configuración del edificio no permite fácilmente la instalación de un ATE enchufado. Se trata entonces de una alternativa sin alimentación eléctrica, que debe elegirse según las limitaciones de la vivienda.
Antes de pintar, deje respirar el muro.
Una vez identificada la causa y puesta en marcha la solución, el muro debe secar progresivamente. Este plazo depende del grosor del muro, de la naturaleza de los materiales, de la ventilación y del nivel de humedad inicial.
El sitio Humidité Conseil ofrece una ayuda de elección en línea para seleccionar el aparato adaptado a la configuración de la vivienda y a los síntomas observados. Esta etapa permite evitar una elección demasiado rápida entre ATE y ATG.
Conclusión.
Una pared húmeda en la parte baja no debe pintarse sin reflexión. La prioridad es comprender el origen de la humedad, elegir una solución adecuada y dejar que el muro recupere mejores condiciones antes de los acabados. Es la mejor forma de evitar que las ampollas, las manchas y los desprendimientos vuelvan tras la reforma.